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El aceite esencial de la lavanda se extrae mediante destilación de hojas y flores. La variedad de usos de este aceite esencial, su agradable aroma y su baja toxicidad han hecho de él uno de los más utilizados.
Componentes activos: éteres de linalilo y geranilo, geraniol, linalol, cineol, d-borneol, limoneno, 1-pineno, cariofileno, ésteres de los ácidos butírico y valeriánico y cumarina.
Es antidepresivo y estimulante de las defensas del organismo. Muy adecuado para vaporizar habitaciones cerradas o donde hay enfermos.
Tiene acción calmante, equilibradora, cicatrizante, antiséptica y es apropiado para todo tipo de pieles, desde las juveniles, grasas, impuras o con acné hasta las secas, maduras o con problemas particulares.
La Lavanda tiene un extraordinario poder para los problemas psíquicos. Tiene un gran efecto de limpieza, purifica nuestro cuerpo, nuestro ánimo y nuestra casa. Es armonizarte. La Lavanda elimina las tensiones nerviosas. Eficaz contra el insomnio y la fatiga.
Es uno de los pocos aceites esenciales que puede aplicarse sin diluir. En casos de picaduras de insectos o quemaduras se puede aplicar delicadamente sobre la piel una o dos gotas de aceite esencial.
Precauciones:
Siempre antes de usarlo consultar con su Medico, o Naturopata. Sobre todo en caso de embarazo, en casos de epilepsia y con niños menores de seis años
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